El Kriya Yoga tiene cinco ramas:
- Para el cuerpo físico: posturas físicas de relajación, cierres musculares y gestos psicofísicos. Todos ellos producen una mayor salud y paz, y el despertar de los principales centros de energía y de consciencia.
- Para el cuerpo energético o emocional: ejercicios respiratorios para despertar todo el propio potencial de consciencia y de energía, y crear diversos estados de consciencia.
- Para el cuerpo mental: meditaciones para limpiar el subconsciente, desarrollar la concentración, la claridad mental y la visión, para despertar las facultades creativas e intuitivas, y producir el estado sin respiración de comunión con el Ser, el "samadhi".
- Para el cuerpo intelectual: mantras o sonidos sutiles para despertar la intuición, el intelecto y los centros de energía y consciencia.
- Para el cuerpo espiritual: actividades devocionales y de servicio para despertar el amor incondicional y el consiguiente gozo y alegría de vivir.
El Kriya Yoga facilita así un desarrollo integral del practicante, trabajando todas las facetas del ser humano.