La importancia del solsticio
por Nityananda
Desde el Yoga sabemos que vivimos en un mundo de dualidades: noche y día, masculino y femenino... el mundo relativo de "maya", la rueda de dualidades que gira sin fin. Pero hay momentos en el que el Ser, el Uno más allá de toda dualidad, se hace presente.
La hora tras la puesta del sol y la hora antes de la salida del sol, cuando no es ni día ni noche, son momentos de transición en los que el Ser se revela. En la naturaleza puedes notar como todo queda en un silencio expectante. Y si meditas sabrás que en esos momentos la meditación es especialmente profunda y el Ser se vuelve accesible, más allá de las dualidades de la mente y del ego.
Esos ciclos de dualidad los llevamos también dentro. Cada dos horas y media cambiamos la predominancia de un agujero u otro de la nariz en la respiración. Y suele haber unos cinco minutos de transición en el cambio, en el que respiramos por igual por los dos agujeros de la nariz – ¡y ese momento, según enseña el Swara Yoga, es el momento perfecto para meditar!
El ciclo dual de la energía es importante en el Yoga, porque dirigirla y surfearla nos puede ayudar a la expansión de la consciencia, hacia la Consciencia Única detrás de todas las cosas, el Ser.Porque sabemos que la energía (prana) y la consciencia están íntimamente relacionadas.
De forma similar también está el ciclo de la mitad luminosa del año (uttarayana), que en el hemisferio norte va desde el solsticio de invierno al del verano, que se dice tiene fuerzas más propicias el crecimiento espiritual, y la mitad oscura del año (dakshinayana), menos propicia para ello. El Bhagavad Gita menciona estos dos ciclos. Otra vez la dualidad, a nivel planetario.
Los solsticios son el periodo de transición entre ambos periodos. Y aquí se manifiesta de forma intensa el Ser: el momento en que se manifiesta una consciencia superior, que es siempre una consciencia de Unidad, más allá de todas las dualidades y toda separación. La unidad en la diversidad. La misma unidad que experimentó Arjuna al ver al Divino (Krishna) absolutamente en todos los seres, y que en el Yoga se menciona como "la visión universal del Amor". Cuando a Ramana Maharsi le preguntaron sobre cómo lidiar con los otros él respondió "no hay otros", igual que Jesús dijo de "amar a los enemigos" y "al prójimo como a ti mismo" – porque ellos no veían la separación, sino el Uno en todo.
Así que el solsticio es un momento perfecto para meditar dejar entrar y acercarnos a esa Consciencia Superior, la consciencia del Uno, del Ser. Cualquier meditador experimentado puede sentir, desde su silencio interior, esa energía-consciencia especial en estos momentos. Por eso esta fecha del solsticio es tan significativa, antiguos culturas hablaban del renacer de la luz, y el cristianismo la incorporó a su calendario. Me gustan los mitos de los Reyes Magos o de Santa Claus como figuras que traen regalos – para mí la personificación de los regalos de una Consciencia Superior. Personalmente siempre lamenté que este regalo se perdiera en el ruido del consumismo y de las comilonas – lo que sucede cuando al ego le regalan mucha energía, lo gasta en sus cosas habituales. Pero pienso que el nivel de consciencia colectivo está aumentando y cada vez nos volvemos más conscientes; Paramahansa Yogananda predijo que en el futuro el solsticio y la Navidad serán recibidos en meditación por millones.
Así que este momento del solsticio es una gran ocasión para la meditación.
Mis mejores deseos para todo el mundo. Y que experimentemos la Unidad.
Jai Guru